En Foco Renta Fija y Divisas

17-03-17

Tipo de cambio e inflación dominan la escena

GLOBAL: ¿Habrá sorpresas en el Euro?

EEUU y la Eurozona muestran actualidades bien distintas. En el caso estadounidense la economía empieza a mostrar signos de irse acercando a su fase final del ciclo económico, con una expectativa de suba de la tasa que ya ha sido incorporada tanto por los inversores y por la Fed. Por su parte, la Eurozona brinda señales incipientes de recuperación y la expectativa es que la política monetaria siga siendo expansiva por varios años. Ante el panorama actual, el sesgo hacia una suba del dólar y de los rendimientos de los Bonos del Tesoro pareciera haberse acotado respecto a lo observado meses atrás. Contrariamente, posibles sorpresas al alza por el lado del euro y de los rendimientos de los soberanos de la Eurozona lucen más probables, sobre todo en el caso que los datos económicos continúen convalidando un mejor panorama y donde los candidatos nacionalistas no logren alcanzar el Gobierno, particularmente en Francia. En este contexto, el euro se presenta como una alternativa atractiva para inversores agresivos que estén dispuestos a asumir el riesgo político, ya que además de una posible apreciación, ofrece protección ante eventos de riesgo de crédito, por tratarse de un activo de refugio.

LATAM: ¿Hay espacio para la compresión de spreads?

La reducción promedio de los rendimientos de los bonos en USD de LATAM ha continuado su curso durante 2017, destacando los avances en los bonos de Brasil y México. Luego que la Reserva Federal (FED) mostrara cierta cautela en su decisión de suba de la tasa de interés, los rendimientos de los bonos de la región continuaron su curso a la baja, en medio de un mayor apetito global por riesgo. De este modo se revirtió la tendencia que se venía formando en la última semana antes de la decisión de la FED, en la que el retroceso en los precios de los commodities y la incertidumbre por el ritmo de suba de la tasa de interés de referencia en EEUU impactaron negativamente en los rendimientos. De cara a los próximos meses, luce conveniente sobre-ponderar la exposición a bonos en dólares de baja duración, a modo de mitigar los riesgos globales, como la llegada de un dólar más fuerte, una potencial aceleración en la suba de la tasa de referencia de la FED, o la volatilidad política en Europa. Dentro del espectro de estos bonos destaca la curva brasileña, ya que la combinación de recuperación económica con una reforma fiscal para limitar el gasto público en los próximos 20 años favorecería el nivel de riesgo país de Brasil, mejorando el prospecto de su renta fija en USD.

ARGENTINA: Tipo de cambio e inflación dominan la escena

Dentro de la renta fija y la moneda argentina, las novedades pasan por tres frentes: i) la evolución de la inflación, ii) la fortaleza del tipo de cambio y iii) la imagen del Gobierno en las encuestas. En este sentido, el Gobierno ha decidido postergar los aumentos planeados en transporte público, agua y gas, ante las señales de que la inflación podría ser más persistente, y con miras en recuperar en parte el poder adquisitivo para favorecer la actividad económica de cara a las elecciones. Este escenario de ingreso de dólares se mantendría hasta el comienzo del segundo semestre, donde termina la liquidación de la cosecha y bajan las necesidades de financiamiento del Tesoro, favoreciendo a un tipo de cambio fuerte. Sin embargo, el Equipo de Research de Puente considera que es un buen momento para comenzar a desarmar posiciones en pesos, debido a que los inversores externos podrían anticiparse a la reversión de los flujos de julio, y a que las valuaciones de los bonos en pesos comienzan a ser elevadas, lo que sugiere que estos activos se encuentran en manos de muchos inversores. En contraposición, los bonos en dólares con vencimientos entre 2021 y 2026 se presentan atractivos para sustituirlos, con rendimientos interesantes en provinciales y corporativos.